Tengo la leve sospecha de que la gente quiere hacerme sentir mal o avergonzarme por el hecho de que leo demasiado...
Ya he escuchado 10 chistes sobre el tema, ya he escuchado 10 quejas, ya me han insultado de 10 maneras, ya he reaccionado y me he callado, ya he perdonado a diez personas.
Porque en realidad no me resulta para nada ofensivo ni para nada doloroso el hecho de que Ame leer.
Si debo sincerarme en este momento y decir lo que pienso lastimaria a muchas personas y no lo voy a hacer despectivamente solamente voy a aclarar un punto fundamental y quién quiera enojarse o perseguirse hágalo. Me da absolutamente igual.
[...]
Antes, antes de salir al mundo a veer, a creer, a sufrir, a luchar, a ser lo que muchos de ustedes y ellos ven, antes de ser odiada y por lo tanto admirada, antes de ser amada, antes de que todo comenzara...
Tomé la decisión más importante y estoy hablando de cuando aún era una niña a los 6 años.
La decisión fue tomada el mismo día que fui por 5 o 4 vez al teatro, mi madre siempre pero siempre quiso que yo aprendiera todo lo referido al arte y desde que tengo memoria me compró libros y en los tiempos libres que tenía me llevaba al teatro y eso era dos o tres veces al mes.
Ella trabajaba todo el día lo recuerdo vagamente, pero era así su pareja también así que nunca estaban en casa por lo tanto me dejaban con la niñera y un libro sobre la mesa.
Las que me cuidaban no leían muy bien ni tenían un buen dialecto, así que decidí dar lo mejor de mi y aprender cada palabra acompañada de mi amigo el diccionario.
Siempre fue así imaginando lugares, desde un sillón en el cual mis pies no tocaban el piso, soñando y llorando con los finales felices, añorando a mi príncipe, viendo a las muñecas como un desperdicio de tiempo y queriendo leer más y más ya que ese mundo era mucho más interesante que los peloteros y los pijamas partys.
Y ...
Cuando el libro se abría en ese salón se despertaba la magia. La magia que muy pocos conocen cuando vos te volves parte del libro.
[...]
La decisión:
Una tarde de julio caminando por Buenos Aires con mi madre, pare frente a una librería y había un cartel bastante exagerado que decía “Los libros pueden ser tú salvación, no los abandones, no te abandones“ algo así recuerden que son memorias viejas, había una lista de escritores que afirmaron que así era, entonces le pedí a mi madre que me los comprara todos y entramos y así fue ella emocionada preguntaba por un libro de cada autor y yo eufórica la abrazaba, salimos con bolsas pesadas con el único objetivo de dejarlas en el hotel y luego marchar rumbo al teatro, caminábamos triunfantes, como sí llevaramos tesoros en cada brazo, caminábamos como si tuviéramos un secreto en cada libro, caminábamos como sí hubiéramos ganado un maratón o una confianza mutua entre ambas.
Rumbo al teatro ella hablaba y hablaba de lo orgullosa que estaba de mi, tenía una felicidad que pocas veces en sus ojos volví a ver.
Nos sentamos y dejamos el mundo deterse a la espera de que el telón se abra.
Cuando salimos me llevó a cenar Buenos Aires brillaba y rumbo a un restaurante de pastas, le prometi a mi madre que todo el dinero que ella gastara en libros no sería malgastado, sería agradecido de por vida, le prometi que cada libro que ella me regalara seria la mayor muestra de Amor y crecí así con dos promesas y una decisión que consistía en jamás abandonar pasará lo que pasará el habitó de la lectura. Por que era y es mi único cable a tierra y mi salvación y como siempre dije pueden sacarme TODO pero JAMÁS se atrevan a quitarme los libros.
Puden aislarme del mundo pero no me aislen de los libros.
Cuando era más grande ya entrada la pubertad me di cuenta que mi tiempo perdido con los libros no fue perdido y aunque así me lo dieran a entender, comprendí que ellos estaban equivocados NO YO y hoy pasa exactamente igual los equivocados son ellos NO YO, por que soy dichosa de poseer una memoria gloriosa que recuerda cada libro, frase, autor, nombre, estrofa, además de un dialecto QUE POCOS QUE SE HACEN LLAMAR AMIGOS HAN PODIDO ESCUCHAR.
Por eso digo equivocados ellos que no podrían escribir una carta de Amor sin plagio.
Por eso digo ignorantes ellos que no podrían defender sus opiniones como yo.
Por eso sostendré que la falta de lectura despierta AGRESIÓN en las personas, ya que no podrían formular una queja ni una charla sin elevar la voz.
Pobres almas!
Yo estoy salvada, yo estoy por primera vez convecida de que yo voy correcta. Aquí como siempre los perdidos serán todos aquellos que deseen seguir viviendo mediocres y asustados sin un libro en sus manos.
Si bien viví mal muy mal y tomé decisiones equivocadas, no fue por no estar advertida por mis libros sí no por el hecho que debía vivir para entender como es la vida fuera de mi escape literario.
Como dijo Latini:
*La experiencia no es trasmitible.
Sí debo agradecer además de a los escritores, debo agradecimiento a mi memoria por no permitir con tanta noche, tanto alcohol y tanta droga hace mucho tiempo que no me permitiera olvidar quién soy, y lo que más Amo ni lo que hago aquí.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
A esas diez personas que a pesar de su ignorancia, me permitieron recordar por que leo tanto: y está es la razón ya que prefiero mil veces aprender de un libro que de sus almas basuras que no avanzan más.
Gracias.
Ahora recuerdo que los libros son los mejores amigos que puedo tener.
Por eso mismo voy a aislarme ya mismo con un libro a aprender lo que ustedes se niegan a aprender.
Gracias! Gracias madre por amarme tanto que la mayor prueba de amor la demostraste siempre así con libros te amo. Gracias!
Samira
De verdad es muy lindo lo que escribes y tu decición, x mi parte no me considero ignorante por no dedicarme a leer un libro, pero tampoco soy quien para juzgar a los que si lo hacen.
ResponderSuprimirMucha suerte, :)